jueves, 7 de julio de 2011

ENTRE RUINAS

Al igual que lo que me sucedió con India, me parece que pesaron mucho en mí las expectativas sobre este destino. El entornó  en si me resultó atractivo, caminar entre las ruinas, en esa tierra desolada, desértica, tierra que me imaginé muchas veces desde que en la escuela estudiábamos las civilizaciones antiguas y sus obras…. Cuando era chica me imaginaba  que hasta ahí sólo llegaban los arqueólogos o Indiana Jones,. Pero las pirámides concretamente no me resultaron lo impactantes que imaginé aunque se que para  la época deben haber sido realmente magníficas.
Un par de cosas empañaron la visita, por un lado el acoso de los vendedores y por otro lado el apuro de los guías.
En las pirámides tuve mi primer episodio violento con un vendedor.  Si bien ya nos habían advertido de que eran bastante insistentes y que tuviéramos cuidado a la hora de comprar con el cambio y los precios, no pensé que fuera tan grave. Apenas nos bajamos nos empezaron a acosar los vendedores y los paseadores para darnos una vuelta en camello.  El hombre primero se acercó y me puso un turbante en la cabeza, el cual rechazé y el me dijo “regalo regalo”.Después  me dijo si quería subirme a uno y ante mi negativa me dijo “okey, no subir, foto camello, solo foto, no subir”, me llevó con el al lado del camello y de golpe me agarró cual recién casados  y me subió al camello, sin que yo tuviera oportunidad de chistar. Pensé que eso era todo, en seguida le ordenó al camello que se  levantara. Yo me empezaba a poner nerviosa. Quería llevarme para un lugar apartado, atrás de la pirámide y  me hacía señas para que le pagara. Entonces le pedí que me bajara, que no le pensaba pagar hasta que me bajara. El tipo insistió y yo insistí más. Además de todo eso le pedía la cámara de fotos a mi amiga, suponemos que a modo de garantía. Finalmente le ordenó al camello que bajara y ahí me baje. Me preguntó que moneda tenía y luego me pidió 200 libras egipcias (unos 33 dólares). Yo me negué a pagar no solo porque era un robo sino sobre todo porque ya había intentado sacarle la cámara a mi amiga y además porque tenía miedo que cuando sacara los billetes me los sacara todos juntos.
Ahí empezó la persecución. El tipo nos persiguió a mi amiga y a mí y me dijo una sarta de cosas en árabe hasta que nos metimos a una de las pirámides y lo perdimos de vista. Fue un feo momento que quedará para el recuerdo.
En cuanto a los guías (y me parece que en cuanto a los egipcios en general) no me gustaron para nada en un principio. Son  bastante acelerados para hablar, impacientes y son brutos a la hora de tratarte, y concretamente con las mujeres son bastante soretes y atrevidos.  Los guías siempre están tratando de imponerte que hagas esto y lo otro de tal o cual manera, de manera media autoritaria.
Una cosa que me hizo enfurecer y que pareció muy Uruguaya en cierta forma, es que los tipos buscaban hacerse el día contigo, es decir, compensar la gran caída del turismo que ahora tienen cagándote de cualquier manera, con el precio,  con el cambio, con la calidad o la cantidad del producto, etc. Cuando ibas a comprar algo, muchas veces te decían un precio tan disparatado que no te daba ni para regatearlo y te ibas caliente. Nos pasó con todo, desde el agua hasta los regalos.
Con las mujeres son bastante babosos , te dicen todo lo que saben en español  como “bela”, “culo”, Shakira”y cuando se les terminan las palabras en español te dicen vaya a saber que en árabe. Nos recomendaron que no saliéramos solas de noche y que en lo posible nos taparamos las piernas y los brazos. El primer día lo hicimos pero, como igual nos decían cosas optamos po no pasar calor.

El recorrido de  Egipto lo hicimos casi todo en  crucero a través  del Nilo, que es como la columna vertebral del país. Estuvo muy bueno y nos sirvió para reponer energías;  a bordo básicamente tomábamos  sol, comíamos y dormíamos. Solo gastábamos un poco de energía en los paseos que nunca duraban todo el día, sino una mañana o una tarde visitando las principales atracciones.  Las aguas son sumamente tranquilas y  bastante cristalinas. El río le da vida al país, gracias a las presas que se han construido a lo largo del río se han podido ampliar las zonas cultivables pero de todas maneras predomina el desierto en la gran mayoría del país. A lo largo del recorrido muchas veces se puede ver una franja costera, verde, cultivada, o con árboles  y pocos metros más atrás el desierto.
Bueno, dicho así parece que Egipto fue una cagada; en realidad tuvo cosas buenas.
Por ejemplo varios templos son muy recomendables, como  el templo de Karnak,en Luxor (la antigua Tebas). Lo visitamos dos veces, de noche primero, con un espectáculo de luces y sonido y luego de día. Cuando vimos el espectáculo de la noche jugó a nuestro favor, que no había otros turistas más que nosotros. Realmente sentí que me  transportaba a otra era.
Una cosa que yo desconocía y que me parecío increíble fue el rescate de los templos que se hizo cuando se construyó la segunda presa de Asuán para la creación de un lago artificial conocido como lago Nasser. Cuando en 1970 se construyó esta presa, muchos templos y monumentos antiguos corrian peligro inminente de ser tragados por el agua para siempre. Un caso son lo templos de Abu Simbel,  al sur de Egipto, que fueron cortados pieza por pieza y restaurados en otro sitio seguro a salvo de las aguas.
 También está bueno  el museo del Cairo hay infinidad de reliquias de la civilización egipcia a pesar de todos los saqueos que sufrieron las tumbas y los templos durante miles de años. Pudimos contemplar, después de algunos incidentes , lo que a mi me pareció lo más impactante de todo: los cuerpos momificados de algunos faraones, entre ellos Ramses II o el de Hatchetsut, la única mujer que gobernó como faraón. Es increíble el estado de conservación de todos ellos, pues aún mantienen pelos, dentaduras casi enteras, uñas.


En Egipto están en este momento en una situación coyuntural, después de muchos años de  dictadura de Mubarak. Están en una etapa de transición, donde todavía no tienen un presidente electo ni una nueva constitución. Nos explicaban que  hay continuas manifestaciones y disturbios debido a que la gente se siente ahora “liberada” y con ganas de manifestar.
Donde pudimos notar algo de esa tensa calma fue en el Cairo, en el resto del viaje no nos dimos ni cuenta de la situación  ya que  estar en el  Crucero fue como meternos en una burbuja. Cuando volvimos al Cairo debimos cambiar de hotel porque se preveían manifestaciones frente a nuestro hotel. En donde más se nota la situación poco estable del país es en el turismo, que nos han dicho es la 3era fuente de ingresos del país y lo que explica un poco (aunque no justifica) el acoso de los vendedores.



lunes, 4 de julio de 2011

Mas de India :Agra ,Jaipur, Delhi



 [Este relato debería seguir al de Varanasi;

Los otros destinos dentro de India, además de Varanasi fueron Jaipur, Agra y Delhi. Lo hicimos en ómnibus lo que nos permitió conocer un poco más pero nos dejó bastante cansados, ya que nos pasamos todo el día en la ruta. Para mi gusto le dedicamos mucho tiempo a la “arquitectura” visitando demasiados templos,tumbas y construcciones. Siento que nos faltó calle, gente, tradiciones.
De los lugares que visitamos los que más me gustaron fueron la fortaleza de Jaipur y el Taj Mahal. Ambos fueron construidos por el mismo emperador, que era mogol (mezcla de turco con mongol) y practicante de la religión musulmana.

Cerca de Jaipur visitamos el fuerte de Amber. Subimos en Jeep por calles adoquinadas que parecían de otra época. Muchas personas suben a lomo de elefante ese trayecto, pero nosotros no lo hicimos por un tema de tiempo y de cantidad de personas. El fuerte parecía el típico castillo salido de un libro de cuentos, con sus arcos, sus columnas, sus techos abovedados y música árabe sonando en el interior. Era como transportarse a otra época. Antes de morir, Mumtaz Mahal, la esposa favorita del emperador ,le pidió tres cosas, que se volviera a casar, que cuidara de sus hijos y que,  construyera un palacio como simbolo para que todos pudieran recordar el amor que se tuvieron. Así el emperador mandó construir el Taj Mahal.
Este palacio es precioso, totalmente simétrico, con techos abovedados y grandes torres a los costados, construídas con una inclinación especial para que, en el caso de que ocurriera un terremoto, cayeran hacia los costados y no dañaran la estructura central. La fachada está adornada por un gran jardín y una piscina imponente donde se refleja la construcción .
 Realmente lo último que se me hubiera ocurrido decir es que es un mausoleo que guarda los restos de la esposa favorita del emperador. Fue construído con un mármol translúcido carísimo que casi le cuesta la ruina económica al emperador.
Una de las cosas que más me choca de la cultura de los indios son las costumbres relativas al matrimonio y las diferencias de género.Todo me resultó sumamente estructurado, inconcebible en mi cabeza occidental, aunque daba la sensación, hablando con los guías, que ellos lo tienen como algo asumido , como algo natural. Por ejemplo, la edad legal para casarse  es veintiún años. La gran mayoría de los matrimonios son arreglados, es decir se concretan primero entre las familias.
 Todavía existe la dote. La paga el padre de la novia al padre del novio y es un gasto muy importante.  Esto explica que el aborto en India en el caso de que  sea una niña, si bien  es ilegal, es una práctica común.
Las personas de la misma casta se pueden casar , pero no si  tienen el mismo apellido. Por eso, cuando dos personas están enamoradas pero tienen el mismo apellido muchas veces se casan a escondidas.
En cuanto a las diferencias de género, la mujer ha avanzado en cuanto a derechos pero no está ni cerca de parecerse a la igualdad. Por ejemplo, hace no tantos años las viudas se volvían intocables, es decir despúes de que moría el marido la mujer pasaba a ser un desperdicio de la sociedad  cuyos caminos eran o casarse con su cuñado (el hermano del muerto) , el amparo de otras viudas en su misma situación o la muerte, quemada viva en una pira. Muchas optaban por esa salida. Nos recomendaron una película independiente , Agua, que cuenta la realidad que vivían estas mujeres no hace tanto tiempo atrás. Actualmente esta práctica está prohibida pero las viudas siguen sin tener todos los derechos “normales” de cualquier mujer. Por ejemplo, no puede volver a casarse.

La propuesta de India no fue lo que más me ha gustado, sin embargo es un destino que no hubiera dejado de hacer de ninguna manera.

sábado, 2 de julio de 2011

HOMBRE VS NATURALEZA: DUBAI


 La división administrativa y política de los Emiratos nos resultó un poco complicada de entender.  El tema es así: los Emiratos Arabes Unidos son 7 en total y funcionan como una federación para el resto del mundo. Dubai, es el emirato más grande aunque no la capital administrativa.
 El Sheyj  de Dubai ( el gobernador) tiene un título monárquico y hereditario  y es a la vez primer Ministro del emirato de Dubai y viceprecidente de todos los emiratos.
Dubai fue algo totalmente distinto a lo que veníamos viendo y a lo que imagino veremos más adelante. El primer choque fue el mundo árabe. Habíamos estado en un país musulmán, Malasia,   pero no nos habíamos dado demasiada cuenta ya que es una población mucho más mezclada, con importantes comunidades de otros países asiáticos.
Ya en el aeropuerto tuvimos nuestras primeras impresiones. La mayoría de los hombres y mujeres nativos estaban vestidos con la vestimenta tradicional, al pie de la letra, es decir, hombres con túnicas blancas , largas y sueltas y su pañuelo blanco o a cuadritos en la cabeza. Las mujeres, por su parte,  la gran mayoría vestidas de túnica negra, también suelta, cual muertas vivientes, con la cabeza y la cara cubierta, dejando ver solo los ojos. Todo esto nos impactó y nos despertó muchísima curiosidad por lo que fue una de las cosas que primero averiguamos.
Nos explicaron que la vestimenta tradicional la utilizan para salir, aunque en sus casas, delante de sus parientes cercanos usan ropa común y corriente. Dicha vestimenta en el caso de la mujer tiene que ver no solo con proteger de la mirada de otros sino con que solía ser la vestimenta típica de las mujeres árabes y el color oscuro de su ropa es para evitar manchas  y suciedad.
En el caso de los hombres, la túnica blanca es para reflejar los rayos del sol y el lazo que utilizan sosteniendo el pañuelo de la cabeza, servía en otra época para sujetar a los camellos en el desierto.

Ligamos un guía no solo con buena disposición sino que además el día que recorrimos Dubái, eramos 5 en el ómnibus (ya que eramos los rezagados) y pudimos exprimirlo al máximo. Era egipcio y nos decía que le encantaba Dubai porque sentía que estando allí tenía un pie en mundo árabe y otro en europa y le gustaba esa mezcla.

Si bien se que Emiratos no es una fiel representación del mundo árabe me sirvió para levantar algunos preconceptos. Por ejemplo, las mujeres tienen más derechos de los que pensaba. La mayoría trabajan, estudian y algunas tienen cargos políticos influyentes.  Si bien por ley pueden tener hasta cuatro esposas, la mayoría de los árabes se casan una sóla vez y deben garantizar a todas las esposas los mismos privilegios y beneficios.Por lo generar una de las razones por las que algunos buscan una segunda esposa es porque no pueden tener hijos con la primera.

La ciudad es realmente un oasis en medio del desierto. De todas maneras las condiciones siguen siendo bastante inhóspitas. Nosotros llegamos en verano, donde las temperaturas dificilmente bajan de los 40 grados. La gente no camina por las calles, no ves motos, bicis, todos se mueven en vehículos nuevos y con aire acondicionado. Hasta las paradas de ómnibus son cerradas y con aire. Además es un calor húmedo porque la ciudad está al lado del mar, lo cual vuelve el ambiente verdaderamente intolerable.
El día que hicimos el tour por la ciudad nos llevaron a un museo espectacular, donde pudimos ver como vivían las antiguas tribus, y como había evolucionado la ciudad desde el descubrimiento del petróleo hasta el día de hoy. Un aspecto clave para entender porque como son y  como viven es que nunca fueron colonia. Fueron protectorado de Inglaterra hasta los años 70 pero siempre mantuvieron su independencia y además las tierras y el petróleo son de los jeques. Lo que se otorgan son concesiones para la explotación.
Una cosa que me llamó muchísimo la atención es que no hay impuestos, ni a la renta, ni al trabajo ni al consumo, por lo que la ciudad es en si una zona franca que atrae muchísimas inversiones. Supongo que esa es una de las razones por las cuales los precios de los productos no son tan elevados. Las cosas en el super salen igual o menos que en Uruguay, y se importa casi todo. Eea  o que esa es una de las l gobierno obtiene los ingresos del petróleo y de las numerosas inversiones que tiene, muchas de ellas en cooperación con inversión extranjera.
Dubai es de los emiratos que menos ingresos obtiene del petróleo, sin embargo el gobierno redistribuye los ingresos de los emiratos más ricos, como Abu Dabi, para todos los emiratos en función de las necesidades.
Casi no existe desempleo, ni pobreza y el índice de criminalidad es bajísimo, al punto que la policía está casi exclusivamente para controlar el tránsito, que por cierto, ha sido el más ordenado que hemos visto desde que comenzó el viaje.

El día en que el grupo de viaje tenía el paseo opcional al Emirato de Abu Dabi, con mi grupito alquilamos un auto aprovechando que era barato y que  la nafta era aún más barata(con 1 dólar comprabas 2 litros y medio de nafta aunque usted no lo crea). .  En determinado momento  decidimos parar y bajar a la playa. Paramos en un descampado frente a lo que sería la rambla. Yo preferí quedarme en el auto porque no soportaba el calor. De repente empecé a quedarme sin aire y a sentir cada vez más calor. Resultó que el aire acondicionado se había apagado porque nos habíamos   quedado sin bateria . Cuando Empezabamos a ponernos nerviosos porque el auto no prendía fuimos socorridos por la policia que nos vió al costado de la autopista y paró para ayudarnos.
Recorrimos no sólo Dubai sino los emiratos cercanos durante todo el día.
La necesidad de demostrarle al mundo y al paisaje de que son capaces de vencer cualquier adversidad es increíble. Han construído varias islas artificiales, una  de ellas con forma de palmera, que es en su mayoría residencial. Tienen además  la torre más alta del mundo,  conocida como el Burj Khalifa, el shopping con mayor cantidad de tiendas , el Dubai Mall,  el hotel más lujoso del mundo, que ha sido conocido como el unico hotel 7 estrellas en el mundo, el acuario con mayor cantidad de peces, y una lista grande de “ más más …..del mundo”.

Durante la estadía también hubo tiempo de conocer el desierto propiamente dicho. Una tarde salimos en caravana en unas 4 x 4 imponentes y anduvimos entre las dunas haciendo sufrir al estómago un rato; estuvo muy divertido. El paísaje era increíblemente simple pero perfecto.
Nunca había pasado (ni creo que vuelva a pasar) tanto calor en mi vida como ese día. Nos dijeron que en la noche refrescaba por lo que habiamos llevado abrigo. Efectivamente, en la madrugada refrescó y cayó mucho rocío porque aunque se trata de un desierto hay mucha humedad en el aire por estar al lado del mar arábigo.

miércoles, 22 de junio de 2011

INDIA: MITO Y REALIDAD


VARANASI.
Realidad: el calor. Tuvimos durante toda la estadía temperaturas que pisaban o sobrepasaban los 40 grados. Cuando me bajé del avión al mediodía, en esa pista desierta, sentí estar dentro de un secador de peluquería gigante, con un viento caliente que me daba en la cara, que me sofocaba. Sabía que India no iba a ser fácil para mí.
Nuestro primer destino fue Varanasi, ciudad sagrada  para los indios (o indúes, todavía no me queda claro) y ubicada a orillas del ganges. Fue lo más chocante que pude ver de este país. Contribuyó a ello que fue el primer destino que visitamos . De todos modos me quedé con gusto a poco ya que solo estuvimos una tarde y una mañana allí.
El día que llegamos pudimos pasear  algunas cuadras en una especie de tuk tuks, que en realidad eran unas bicicletas acondicionadas con asientos en la parte de atrás, conducidas por unos hombrecitos, muy escualidos.
El hecho de usar la tracción humana no me hacía mucha gracia, pero decidí subirme igual porque el paseo ya estaba pago por la agencia. La cuidad, y el transito son bastante caóticos, muchas vacas  y gente caminando por la calle, perros recontraflacos, carros, bicis, motos, todo mezclado.
Nos levantamos muy temprano en la mañana, antes de las cuatro. El amanecer en Varanasi, con la ciudad despertando, cuando el sol todavía no había terminado de salir fue movilizante. Se podía decir que la temperatura era agradable (para lo que suele ser  el resto del día) y además corría una brisita porque estabamos frente al río Ganges. Vimos como mucha gente se bañaba o se mojaba, o tomaba de esa agua pues , a su entender, los purifica. Nos explicaban que Ganges significa  diosa del cielo; para los hindúes ella es quien baja al río  a buscar el alma de los que murieron.
Pudimos ver las cremaciones que se hacen en la orilla. Transcurrían como algo totalmente natural, que no llamaba la atención a nadie, como si fuera otra actividad más. Apenas un grupo de familiares que esperaba mientras los cuerpos se cremaban. Las cenizas son arrojadas luego al Ganges.
 También nos contaban que los indúes deben ir por lo menos una vez en la vida al Ganges, si está dentro de sus posibilidades. Hay muchas casas de huéspedes  en las cercanías del río para que la gente se quede, pues viene gente desde todo el país.
La religión hindú me resultó una mezcla de fantasía y sentido común, de creencia y de adaptación de la creencia a lo que ellos desean. Por ejemplo, cuando un niño nace los sacerdotes examinan los astros para predecir el futuro del niño. Si pronostican problemas  dicen frases sagradas hacen ofrendas para poder evitar o solucionar esos problemas.

Me llamó la atención el hecho de que a mujeres y niños no los creman porque sostienen que los niños no tienen religión y las mujeres embarazas (por llevar un niño) tampoco. Los tiran al río directamente sin ser cremados.
 Con respecto a que sensación me dejó India en general... creo que las expectativas influyeron bastante en mi percepción. Yo me esperaba algo aún peor, un lugar super movilizador, chocante.  Eso me pasó en Varanasi pero no tanto en el resto de los destinos que visitamos.Me encontré con una realidad en transformación. Pensé que en India iba a ver una pobreza devastadora, un caos total en las calles, y sin embargo, si bien hay mucha pobreza no fue tan distinta ni tan diferente a la que pudimos ver en Nepal o en Camboya o hasta en Vietnam. Quizá vi más niños trabajando o pidiendo. Lo que más me asombró fue la desigualdad. Hay ciudades como Delhi muy desarrolladas, con gente con mucho dinero, con tremendas autopistas, zonas comerciales, transito ordenado, un aeropuerto imponente y todo lo esperable de una gran ciudad.
Quizá también sea porque siempre estoy comparando en mi cabeza con Uruguay y la pobreza y la miseria no es algo ajeno a nuestro país y en cierta medida uno se “acostumbra” a ver situaciones horribles por más que las deteste. No me asombro  tanto  ver una mujer pidiendo con un niño en brazos o un viejito tirado en alguna esquina, inmutable. Quizá porque ya lo he visto en mi propio país y lo vi también en Camboya y en Nepal.

TURISMO “AVENTURA”: CHITWAN Y POKKARA.



En el camino hacia Chitwan nos detuvimos e hicimos rafting(aclaro que todos en mi bote éramos principiantes). Antes de subirnos a cada bote recibimos las instrucciones: que significaba cada orden, como agarrar los remos, como  sentarnos, que hacer en caso de que el bote se de vuelta o se caiga alguno, etc. El rafting duró 3 horas pero se pasó volando. El instructor era un crá, conocía el río a la perfección, y además se notaba que disfrutaba su trabajo. Para alegría mía (y disgusto del resto) no nos dimos vuelta ni nos caímos fuera del bote. Al final del recorrido ibamos cantando canciones y agitando los remos en el aire, estuvo muy bueno.
Después de eso fuimos al hotel, un hotel mediano, muy lindo. Por lo que se veía, el pueblito depende mucho del turismo, ya que vimos gran cantidad de hoteles en relación al tamaño del pueblito. Por las calles circulaban en igual proporción vehículos y elefantes. Caminamos hasta la orilla del río que quedaba a unas cuadras del hotel y llegamos para ver un  atardecer, pudimos ver incluso un elefante tomando un baño mientras se ocultaba el sol, uno de los tantos que veríamos en Chitwan.
Al día siguiente nos “internamos” en la jungla, dentro del mismo parque, en una parte donde la vegetación es bastante espesa, todo esto a lomo de elefante. Yo iba con Mauge, Nacho y Fer sentados en una especie de canasto colocado sobre el lomo del animal con los pies colgando. Un guía le daba instrucciones al elefante que a nosotros nos resultaban totalmente incomprensibles pero que el animal cumplía a la perfección.
 La inteligencia de estos animales es increíble, por ejemplo cortaba ramas y las usaba a modo de abanico para auyentar a los insectos, para comer vegetación sin tierra, arrancaba pastos y luego los agitaba con la trompa hasta sacarles toda la tierra. Pudimos ver rinocerontes, ciervos y monos (siempre el guía lo vía primero y no indicaba donde mirar), siempre con el sonido de fondo de la selva. Cruzamos incluso un riachuelo donde había un cocodrilo.
 El “safari” fue un  disfrute total, salvo por el acecho de toda clase de insectos (desde los conocidos tábanos hasta otros que no tengo ni  idea), que nos molestaron un poco en el paseo.
Ese mismo día nos bañamos con los elefantes en el río, previa subida “en pelo”; yo estaba en la gloria, tal es así que me subí 2 veces.  Es increíble como esa mole de no se cuantos kilos se echa para que puedas subir y se levanta suavemente. Son animales súper dóciles y adiestrados prácticamente desde que nacen, y por los visto les encanta el agua.
Además anduvimos en canoa- si se le puede llamar así a un tronco aguecado con unos banquitos adentro-. El que guíaba el bote iba ´parado o en cuclillas en la popa de la precaria embarcación. Tenía tan poca estabilidad que cada vez que el hombre remaba parecía que nos ibamos a dar vuelta. No llegamos a ver cocodrilos pero otro grupito que viajaba en otra canoa, tuvo un encuentro cercano con un cocodrilo que quedó para el recuerdo.
Otro paseo que hicimos dentro del parque fue la visita a un criadero de elefantes. Aquí se reproducen y se crían elefantes con el fin de generar “mano de obra” animal para trabajar en parques nacionales y otras actividades; básicamente hay hembras con sus crías, ya que los machos necesarios para la reproducción son salvajes y se acercan al criadero a “realizar su trabajo” y luego se van. Pudimos ver un elefante bebé de 29 días y elefantitos de 3 años muy pero muy lindos.
Perdonen si los aburrí hablando de la fauna de Nepal pero soy bastante bichera.
Del parque nacional de Chitwan nos fuimos a Pokkara para hacer el trekking (que sería algo así como caminata en español) en la montaña y pasar la noche allí. Ya desde la llegada a la ciudad  pudimos ver montañas altísimas
El guía nos explicaba que para ellos montañas son solo  las elevaciones que tienen picos nevados. Es que en este país chiquito están 8 de los 14 picos más grandes del mundo. Para nosotros el más insignificante de sus picos nos parecía una tremenda montaña.

El trekking fue intenso; al principio fueron escaleras y caminos medianamente empinados pero luego se puso más complicado, sobre todo porque el cansancio nos iba ganando. La vista se iba poniendo cada vez mejor. Aunque parezca mentira, vivía bastante gente en todo el trayecto que hicimos. Los niños se nos acercaban a saludarnos, a pedirnos que les sacaramos fotos o que les regalaramos lapiceras o caramelos. Es increíble la capacidad de la gente de adaptarse a vivir en lugares tan inóspitos como este.
 Subimos más de 700 metros en un poco más de 2 horas.
El cansancio y la fatiga valieron la pena; pasamos la noche en la montaña, durmiendo en  carpas y al otro día nos levantamos bien temprano para ver el amanecer y poder contemplar los picos nevados.
Un dato que me impacto es que Nepal es el segundo país con mayor cantidad de agua dulce del mundo después de Brasil….El potencial de este país en cuanto a recursos naturales (y a actividad turística) me dejó de boca abierta. Llama la atención como tanta riqueza en cuanto a recursos y tanta pobreza puedan convivir al mismo tiempo.


jueves, 16 de junio de 2011

NEPAL…UNA POSTAL DESCONOCIDA



KATMANDÚ.

Nepal era uno de los países sobre los que tenía menos preconceptos, me lo imaginaba similar a india, pero nada más. Es pequeño y sin salida al mar pero sin dudas me resultó fascinante. Los recorridos internos de Nepal los hicimos en ómnibus, que si bien fue muy cansador nos permitió contemplar todo desde tierra. La multiplicidad de paísajes, con la montaña siempre presente, es imponente. Infinidad de tonos de verde, cosechas, ríos quebrados y sinuosos,  hicieron que los viajes de carretera me mantuvieran hipnotizada contra la ventana, deslumbrada, sacando fotos. Lo único que empañó el viaje fue la ruta angosta y  al borde del precipicio y la manera de conducir de los nepalíes que no desentonan con la forma de manejar de los asiáticos en gral. Por como manejan pareciera que no tienen apego a la vida o que está en su destino morir o no y que no depende de la manera suicida de manejar.
Vimos varios vehículos chocados o volcados al costado de la carretera, lo que contribuía a aumentar nuestro nerviosismo.
Llegamos a la capital del país desde Bangkok. El aeropuerto era bastante precario, las escaleras mecánicas estaban apagadas, incluso en un momento se cortó la luz. La visa la tramitamos ahí mismo. Ya desde el aeropuerto nos dimos cuenta que el olor a transpiración de los tipos está salado. Evidentemente no usan desodorante, pero además creemos que el olor se agudiza por lo que comen, todo picante y especiado. La ciudad está  entre las montañas, en el valle de Katmandú. Nos explicó el guía que la ciudad crece aceleradamente, más que otras regiones; lo pudimos ver, la ciudad se expande hacia los costados de la montaña. Había montones de casas y edificios en construcción, todos ellos muy precarios, sostenidos por cañas de bambú.
Nepal, al igual que Camboya o Vietnam han tenido conflictos armados bastante recientes. Hasta 2007 existió una monarquía absoluta que termino desencadenando una guerra civil. Actualmente están en una etapa de transición, con una constitución provisoria  y en la espera de elecciones democráticas. Nos explicaron que esa era una de las razones de tanta pobreza.
Llama la atención que ni siquiera los edificios principales, como los de gobierno, son ostentosos. Pasamos por varios ministerios y hasta por la que había sido una residencia real, que no aparentaban serlo.
Se ve mucha menos gente cocinando en la calle, si lo comparo con Thailandia o con cualquiera de los países anteriores por lo que el olor a comida en las calles es mucho menor.
La religión está muy presente en todos los aspectos de la vida. En este país hay una fusión importante de las dos religiones principales, induísmo y budismo.
El budismo, nos explicaron, es más una filosofía que una religión. Buda creía en la purificación del cuerpo, mente y espíritu a través de varios caminos, entre ellos la meditación. Es decir, Buda se fue transformando en una especie de deidad con el paso del tiempo, a la cual sus fieles llevan ofrendas y rezan pero en realidad el no quería que lo vieran de ese modo, no como un dios.
El induísmo en cambio tiene dioses por exceso: 33 millones. Nos explicaban que hasta hay un dios de la marihuana. Sin embargo hay 3 dioses principales, Brhama, Bishnu y Shiva, dioses de la creación, la protección y la destrucción, respectivamente. Los nombres los terminamos aprendiendo por cansancio ya que hay muchos templos dedicados en su honor.
El guía nos explicaba que budismo e induísmo tienen varios puntos en común con el induísmo, por ejemplo ambas religiones creen en la reencarnación. También nos decía que mucha gente en Nepal era budista e induísta a la vez, que Nepal era una mezcla de pueblos y que había logrado convivir mezclando elementos de las distintas religiones y culturas.
Una tradición muestra de ello es el caso de la diosa niña,
Ella es elegida dentro de un grupo de niñas pre-seleccionadas  por su belleza y otras características por sus padres. La manera de elección a cualquier occidental le resultaría cruel: parece que las meten en un cuarto con cosas horribles y la que menos se asusta es la que resultará “electa” para que la diosa haga usufructo de su cuerpo durante unos años (hasta la primera menstruación de la niña).
La niña candidata debe ser budista en su niñez pero la diosa que se apodera del cuerpo de la niña es hindú, loco no?.  Durante el tiempo que la niña sea diosa viviente debe vivir en un palacio y no puede salir salvo ocasiones especiales, aunque su familia puede entrar a visitarla y estar con ella. Nosotros tuvimos la oportunidad de entrar al palacio y verla aunque nos prohibieron sacarle fotos.
Cuando la diosa abondona el cuerpo de una niña y se va a otro, la ex diosa viviente puede hacer vida normal, volver a su casa, casarse, etc (aunque a nosotros nos resulta dificil creer que una niña pueda ser muy normal luego de haber pasado la niñez encerrada y “poseída” por una diosa).

De Katmandú nos fuimos al parque nacional de Chitwan, el parque más grande de Nepal. Fueron dos días intensos pero sumamente disfrutables. Bueno, en breve les cuento más.

martes, 7 de junio de 2011

Cuando a Dios se le dio por repartir paisajes, tailandia estaba primera en la fila


Hola a todos, acá estoy vivita  y coleando. Perdonen por tantos días de incomunicación. En este momento estamos en el parque nacional de Chituan , en el corazón de Nepal. En Phi Phi no tuvimos Wifi gratis, ni  en Bangkok , ni en el río Kwai,  ni en Katmandú (la capital de Nepal) tampoco. Los costos de internet en los hoteles, cuando tuvimos, eran bastante altos por lo que no me había conectado. Aunque parezca mentira estar en un hotel cuatro estrellas no te brinda ese servicio (es más, lo cobra bastante caro).
Para cerrar la parte libre de nuestro viaje tuvimos "vacaciones" en Phi Phi, Thailandia. Nos sirvió para irnos acostumbrando a la dinámica de un grupo más grande y a volver a estar rodeados de Uruguayos y a acordarnos que ya no podemos gritar ni decir cualquier disparate por la calle con total impunidad. Literalmente copamos la isla de uruguayos.
Phi Phi es una Isla chiquita, que podés caminar de punta a punta, con calles angostas y de adoquines. Sólo andan bicicletas y carros por las calles. Después de una semana de estar allí nos resultó raro volver a ver autos y motos.
Esta isla fue una de las islas de Tailandia más golpeadas por el Tsunami en 2004 junto con Phuket y otras islas menos conocidas. Se ve que la posibilidad de que pasen este tipo de catástrofes bastante alta, por lo que actualmente hay carteles por todos lados que señalan la ruta de evacuación para estos casos.
Desde las escaleras de evacuación se puede llegar a los view point, donde se tiene una vista panorámica de la isla preciosa y se puede ver la isla “dibujada” desde arriba.
Con los días les fui tomando cariño a los tailandeses, que al principio me calleron bastante mal. Veníamos acostumbrados a que nos trataran como reyes, sobre todo en Vietnam y Camboya (a veces hasta con exceso de amabilidad) y el cambio se sintió. Los tailandeses son mucho menos simpáticos que los vietnamitas o los camboyanos. Muchas veces me dió la sensación de que están cansados de los turistas. Con el grupo que me quedé en Phi Phi tuvimos  un incidente apenas llegamos, ya que no veníamos con alojamiento reservado sino que llegamos a regatear el alojamiento. En el primer alojamiento que estuvimos no pudimos hacernos entender y la señora que nos atendió primero nos dijo que sí y luego, una vez que ya habíamos dejado las valijas, nos echó. Al grito de "check out, check out" , "I have better people than you" nos hizo desalojar el hostel.
Por suerte conseguimos otro lugar cercano y más lindo a un buen precio y la dueña del hostel era una crá.

La primera impresión de la playa fue un poco decepcionante, ya que  bajamos a la más cercana, cerca del centro de la ciudad. Esa playa no sólo que es demasiado llana y hay que meterse mucho para que el agua te llegue a la cintura, sino que aque sedemás está bastante mugrienta, ya que la mayoría de los boliches están en esa playa y la gente es bastante sucia.  Aún así cuando se habla de belleza en tailandia todo es muy relativo. La playa más fea de tailandia le pasa el trapito a cualquier playa Uruguya,je.









Particularmente una  de las playas que más me gustó fue Long beach. No soy muy buena para la descripción de paísajes, así que les pongo una foto para que se imaginen de que hablo. Eso si, la caminata hasta esa playa era agotadora, por lo que fuí una vez en toda nuestra estadía.
Un día hicimos un tour que se conoce como el tour de las siete islas. Salimos por la mañana y volvimos de noche; visitando las islas más conocidas y parando para hacer snorkel en algunos lugares. Una de las islas es muy conocida porque ahí se filmó la película La Playa, de Dicaprio. La playa se llama Maya beach y la llegada y la salida de la isla merecerían un mail aparte porque estuvieron bastante complicadas.


 Para llegar a la isla hay necesariamente que nadar porque la corriente sobre la costa es tan fuerte que los barcos no se pueden arrimar. La corriente te revienta contra las rocas. Ahí me gané otros moretones. De todas maneras vale la pena la travesía ya que la playa es espectacular. Me hubiera gustado que hubiese estado vacía o con poca gente. No pudo ser porque éramos como doscientos.
Otra isla espectacular, y que daba para quedarse es la isla Bamboo, a la que fuimos en kayak desde el barco. Estuvimos apenas unos segundos en esa isla increíble con un agua hiper transparente y una arena super blanca.  Daban muchas ganas de quedarse, por lo menos a pasar el día.
La noche y la joda en Phi Phi está muy buena, aunque como en todos los países que hemos visitado hasta ahora, termina temprano. Hay una serie de boliches en la playa que están muy buenos, aunque dejan una mugre interesante en la orilla que nunca termina de limpiarse. En Phi Phi salimos casi todos los días por lo que repuntamos en lo que se refiere a salidas nocturnas, donde veníamos bastante flojitos.
En la noche se ve de toooodo, hay muchos travestis (conocidos también como lady boys), prostitutas y extranjeros de todas partes. Se ve que por lo menos en ese mercado se cumple la ley de Say,je.

Lo que vimos en Phi Phi fue sólo cosa de niños comparado con lo que se ve en Phuket, otra isla de Tailandia, donde el comercio sexual está salado. Estuvimos unas pocas horas en esa isla, apenas pudimos ir a la playa a ver el atardecer y luego salimos de noche a cenar y a conocer su “movida” nocturna. Existe una calle, algo asi como la zona roja Tailandesa, en donde encontrás de todo: mujeres bailando en  los caños de casi todos los bares, porno shows, sex shops , travestis, prostitutas, etc. (como diría papá “ está como para aprontar el mate, la silla plegable e ir a sentarse a contemplar ese espectáculo”). Obviamente si bien es algo “pintoresco” tiene su costado dramático, cuestionable ,y no se hasta que punto, ilegal.

En Phuket estuvimos sólo un día y de ahí volamos a Bangkok, ciudad donde ingresabamos al grupo de viaje y abandonabamos la modalidad libre.
El cambio en la manera de vivir el viaje ha sido bastante drástico. Pasamos de quedarnos en hostels, con habitaciones a veces de 9 camas, a veces con un colchón tan finito que se sentían las tablas, a hoteles de lujo con baño privado, camas inmensas y super cómodas, piscina, desayunos buffet y toda una serie de comodidades que no teníamos.
Pasamos de quedarnos en hostels que estaban en unos callejones que nadie conocía a hoteles tan importantes como el Twin Towers  en Bangkok, que figura en el mapa turístico de la ciudad.
A pesar de toda esa comodidad, de la que estamos disfrutando, sigo reivindicando la parte libre como sumamente recomendable. Más allá del ahorro que implica, lo recomiendo como manera de conocer y de vivir el viaje. La interacción con la gente, la forma de moverte, los lugares donde te quedas, te permiten conocer mejor las distintas realidades que visitas. Además, hablabamos con una amiga que el hecho de tanta comidad te achancha, te dan menos ganas de salir del aire acondicionado del hotel, o de la piscina.
En Bangkok, nos pasó un poco eso. Nos quedamos varias tardes en la piscina del hotel haciendo la plancha. Hicimos los paseos turísticos, visitando los principales templos, el palacio real y alguna cosa más y en los días libres fuimos a recorrer mercados locales. Fuimos a un mercado de fin de semana muy bueno, con una variedad enorme de cosas; fue muy disfrutable, más aún porque yo al menos no tenía ninguna expectativa al respecto y estaba bastante harta de los mercados donde se repetían las mismas chucherías muchas veces.
Bangkok resultó ser una ciudad bastante sucia, con un sistema de alcantarillas, que no se si funciona, pero que emana un olor horrible y con bastante mugre en las calles. Fue la ciudad donde menos caminamos y donde más ratas vimos (esa fue la razón principal para no optar por andar a pie). Además estos simpáticos animalitos lejos de huir de nosotros caminaban lo más panchos por las calles, incluso en pleno día. Es más, en la piscina del hotel, que era un verdadero lujo, apareció una rata que no pudimos corretear ni siquiera a chancletazos. Tuvo que venir una persona del hotel a sacarla pero lejos de matarla la agarró con un pañuelo y la deposito entre las plantitas, lejos de los uruguayos.

Desde Bangkok hicimos una escapada de dos días al río Kwai, que se las cuento en el proximo mail.